martes, 7 de julio de 2009

ENCÍCLICA SOCIAL DE BENEDICTO XVI: CARITAS VERITATE

Después de su primera encíclica sobre el amor cristiano, DEUS CARITAS EST, (25 de diciembre de 2005) y SPE SALVI, sobre la esperanza cristiana (30 de noviembre de 2007), hoy 7 de Julio sale a la luz pública y eclesial su tercera encíclica en torno a la realidad social, el momento mundial que atravesamos y el compromiso cristiano con todo ello.

Aquí tenéis el texto: CARITAS VERITATE.

Ojalá todos podamos leerla en estos meses de verano. Seguro que encontramos intuiciones e invitaciones que merece la pena saborear. Y, por supuesto, evitará que nos quedemos sin palabras ante posibles críticas y podamos tener nuestro propio criterio, dentro de la Iglesia. si os interesa, aquí podéis acceder a un resumen-comentario para abrir boca.

sábado, 4 de julio de 2009

QUE LA VIOLENCIA NO ARRUINE A HONDURAS

















No es verdad que el ejército de Micheletti no esté teniendo actuaciones violentas. Es difícil saber por dónde encontrar salida. Estemos atentos a lo que va ocurriendo, pidamos (los que tenemos fe) y esperemos...

¿POR QUÉ EN ESPAÑA SÓLO SE ESTÁ CONTANDO UNA PARTE DE LO QUE OCURRE EN HONDURAS?

MARISTA ESPAÑOL:
Escribo estas líneas con una manifiesta indignación por las informaciones que están circulando por Europa, por España sobre la situación que está viviendo Honduras. Siento que se está mandando una información tendenciosa y espero llamar a la Embajada de España dentro de unos minutos para preguntarles cómo es posible que ellos permitan una tan falsa información en España!!!! La Embajada tiene que saber todavía mejor que nosotros lo que está pasando y ¿entonces? ¿Cómo podemos ser tan papanatas? Aquí no ha habido un golpe de Estado. Aquí ha habido un Presidente que nos llevaba acelerada e inexorablemente a ser un nuevo país que entraba en el área "chavista" y por tanto, marxista y dictatorial a ejemplo de su mentor Hugo Chávez.
Mel Zelaya, nuestro ex-Presidente quería, antes de terminar su mandato, cambiar la Constitución para poder perpetuarse él en el poder, como han venido haciendo exactamente Chávez, Evo, Correa, Ortega .... Infringió las leyes que le dio la gana para poder llevar esto a efecto a través de una llamada "encuesta" que debía realizarse ayer y que camuflaba sus manifiestas intenciones. El Congreso le dijo que no era legal. Todas las altasinstancias judiciales le dijeron que no era legal, su propio Partido le dijo que no era legal (¿se dice en Europa que su partido político rompió con él?), pero siguió despreciando a todos y constituyéndose en norma suprema a ejemplo de su padre espiritual Hugo Chávez.
Todas las instancias del país estaban en su contra: el Comisionado para los Derechos Humanos, el Congreso, toda la Judicatura, la Fiscalía, todas las iglesias católicas yprotestantes, el partido y los mismos alcaldes de su partido político y al final, hasta el ejército.
(...) Y ya el eminente Hugo Chávez ha amenazado con invadirnos con su ejército para derrocar al nuevo Gobierno. ¿Y esa amenaza pública por la T.V. pasa desapercibida? ¿Quién le da el poder y el derecho de amenazar con una guerra a un país con el que EN PRINCIPIO él no tiene nada que ver? ¿O empieza a ver las orejas al lobo y que este "mal ejemplo de Honduras" pueda cundir y se le hundan sus ansias imperialistas? ¿Y eso no lo ve ni la UE, ni los EE.UU. ni España en particular? ¿Tanto les ciega el petróleo? ¿Dónde queda la defensa de los derechos humanos?
EDUARDO MARTÍN, SALESIANO:
Llevo en Honduras 16 años trabajando con los más pobres y al tal Mel no lo he visto entre ellos. Sí supe que su padre Mel Zelaya mató el 25 de junio de 1975 a dos sacerdotes, Casimiro e Iván, y a otras 13 personas, por el mero hecho de pedir tierras sin labrar para los campesinos. Fue en la finca Los Horcones, propiedad de su padre y a la vista de toda la familia... No soy político, pero me importa mucho la calidad de vida de estas gentes. Aquí los políticos se pasean cada día entre la gente de bien.
Hemos tenido hace un mes un terremoto donde hubo 7 víctimas mortales y muchos destrozos en puentes y carreteras. En dos meses se han podido descubrir 16 avionetas con droga venidas desde Venezuela. No sabemos cuántas más han llegado a su destino sin chocar o ser descubiertas... La Universidad Nacional lleva dos meses sin clases. La enfermedad Influenza H1N1 campea libremente por nuestro país. Las carreteras se caen... Los mareros se escapan de las cárceles y están matando a diario... Nuestro expresidente Mel y su séquito de ministros sólo se dedicaban a la 4°Urna, que pretendía cambiar la Constitución para poder perpetuarse en el poder...
¿Entonces? Nadie puede defender la violencia ni las armas ni la represión militar, pero ¿qué intereses hay en que unos poderosos parezcan más "legales y honestos" que otros?
Finalmente, vuelven a perder los de siempre: el pueblo

jueves, 2 de julio de 2009

PARA ENTENDER LO QUE PASA: DESDE HONDURAS

Aquí tenéis dos documentos significativos para vuestra reflexión. Los dos, previos al Golpe de Estado.

COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE HONDURAS
http://www.iglesiacatolicasps.com/
“Da, pues, a tu siervo un corazón sabio para gobernar a tu pueblo y poder discernir entre lo bueno y lo malo” (1 Reyes 3,9).
Los Obispos de la Iglesia Católica de Honduras, reunidos en nuestra Segunda Asamblea anual, al Pueblo de Dios y a la sociedad hondureña en general, manifestamos lo siguiente:
Queremos ser fieles a la misión de anunciar el Evangelio por medio de la formación de las conciencias, la defensa de los valores, sobre todo la verdad y la justicia, y nuestra contribución al bien común. Esta responsabilidad nos la recuerda el Documento de Aparecida cuando afirma: “Compete también a la Iglesia colaborar en la consolidación de las frágiles democracias, en el positivo proceso de democratización en América Latina y el Caribe, aunque existan actualmente graves retos y amenazas de desvíos autoritarios” (Documento de Aparecida, 541).
La coyuntura política que se ha producido por las elecciones internas en los partidos políticos, la elección de la Corte Suprema de Justicia, el nombramiento del Fiscal General de la República, los rumores de golpe de Estado y los preparativos para la encuesta sobre una cuarta urna, han producido en nosotros honda preocupación por las divisiones y la polarización de fuerzas que cada día se agudizan en nuestra sociedad.
Desde diferentes medios de comunicación, agrupaciones cívicas y el mismo pueblo, se insiste en la necesidad de plantearse, e intentar resolver, los ingentes problemas sociales que se han venido postergando; tales como la creciente violencia social, la disminución de los recursos financieros del Estado, el desempleo, el auge del crimen organizado y el narcotráfico, la disminución de la fuerza que los valores morales y religiosos le dan a la sociedad, la vulnerabilidad frente a los fenómenos naturales, la tenencia de la tierra, etc.
De este conjunto de problemas que amenazan nuestra democracia, todos, en alguna medida, somos responsables. Son responsables los Poderes del Estado, sus instituciones y organismos, cuando politizan sus gestiones y las manchan con la corrupción, el abuso de poder y la intención de imponer en nuestra patria un pensamiento único. Responsables, también, los partidos políticos que se consideran herederos del patrimonio estatal para administrarlo, en muchos casos, según sus intereses particulares. Así mismo, son responsables los llamados “grupos de poder”, nacionales y transnacionales, difíciles de identificar porque actúan en las sombras, insaciables en su afán de enriquecimiento, que bloquean o condicionan el desarrollo integral del país profundizando la brecha de la injusta desigualdad en la que vivimos. Y, en fin, todos los que formamos la sociedad hondureña, somos responsables en la medida en que nos hacemos indiferentes y pasivos ante los peligros que amenazan nuestra débil democracia, más electoral y representativa que participativa.
La democracia participativa que queremos sólo será posible si se dan ciertas condiciones:
El decidido empeño para que haya verdadera JUSTICIA SOCIAL como compromiso de toda la ciudadanía, sobre todo de aquellas personas que aspiran a cargos de elección. Creemos que en la medida en que se vaya desarrollando la capacidad, la conciencia y la responsabilidad ética de dirigentes políticos, de los funcionarios públicos y de los responsables del sistema bancario, la injusticia social que existe irá disminuyendo. Porque sin Justicia Social no puede haber verdadera democracia.
El DIÁLOGO, como instrumento que convierte las diferencias naturales y el pluralismo social y cultural en oportunidad de mejorar las propuestas de futuro y consensuar las decisiones políticas y económicas. Por ello necesitamos un diálogo que abarque todos los sectores de la sociedad y que nos encamine no solo a superar la crisis actual sino a encontrar un proyecto de nación por el que trabajar unidos.
Las CONSULTAS a la ciudadanía, lejos de provocar temor, debemos considerarlas como un recurso importante de participación política, siempre y cuando se realicen dentro del marco de la ley, ya que “la representación política no excluye, en efecto, que los ciudadanos puedan ser interpelados directamente en las decisiones de mayor importancia para la vida social” (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 413).
Por tanto, urgimos a las autoridades que han sido elegidas para custodiar el Estado de Derecho, que sepan encontrar, por medio del DIALOGO, las soluciones al conflicto actual, y que sepan garantizarle al pueblo hondureño la reglamentación de recursos constitucionales, como son el Plebiscito y el Referéndum que, junto con otros instrumentos, como es la Ley de Participación Ciudadana, permitan que el pueblo sea consultado en los asuntos de mayor importancia.
Una sociedad libre y soberana sólo se puede construir con la participación de todos los ciudadanos, sintiéndonos corresponsables del bienestar de Honduras. Pero un verdadero cauce de participación ciudadana no se puede hacer en contra de las mismas leyes. No se puede desobedecer a la Ley en nombre de las personas a las que se quiere beneficiar, como no se puede ser democrático sin respetar la Democracia, “imponiendo el poder de un determinado grupo a todos los demás miembros de la sociedad” (Redemptor Hominis, 17).
En el camino de preparación de las próximas elecciones consideramos necesario un proceso que permita divulgar el conocimiento de la Constitución a todos los niveles. Este esfuerzo tendrá más beneficios para la ciudadanía que todos los gastos, algunos de dudosa procedencia, de las excesivamente largas campañas políticas.
La ciudadanía debe exigir, a quienes se presenten como candidatos en las próximas elecciones, que demuestren su conocimiento de las necesidades de la nación, su capacidad para ejercer cargos públicos, su honestidad y su sensibilidad auténtica hacia los más necesitados. Asimismo, los candidatos han de confirmar públicamente su compromiso de respetar los procesos de participación ciudadana y de trabajar para que las Leyes estén al servicio del bien de todos, en especial de los más pobres, y no para adaptarlas a los intereses particulares de personas, grupos o partidos políticos.
Pedimos a los tres poderes del Estado, a las Instituciones dependientes y, en especial, a las Fuerzas Armadas, que garanticen la transparencia, organización y buena marcha de las próximas elecciones para que se conviertan en una demostración de convivencia pacífica y de respeto a la Constitución tal como lo desea el pueblo hondureño.
Rogamos a Dios que su Santo Espíritu ilumine los corazones de los que vivimos en esta patria que es Honduras. Y a la Virgen de Suyapa que, con su maternal presencia, nos recuerde en todo momento que somos hijos de Dios, hermanos y hermanas, y que ella nos guíe hacia la unidad en la justicia y la paz.
Tegucigalpa, M.D.C., 19 de junio de 2009
El segundo documento procede de ERIC-SJ and Radio Progreso, obras de los Jesuitas en Honduras, emitido dos días antes del golpe de estado. Tiene mucha sabiduría.
RACIONALIDAD Y DIÁLOGO: NUESTRA PROPUESTA.
Necesitamos cuanto antes crear un ambiente de sosiego y mesura, y que la razón ocupe su lugar en el actual ambiente de pasiones y de confrontaciones políticas e ideológicas. Ya llegamos al tope de la conflictividad política, que nos sitúa ante un verdadero dilema: O buscamos ya una salida racional, dialogada y negociada a la crisis política, o avanzamos sin remedio a la ingobernabilidad en la que salimos perdiendo todos.
Ya acabó el momento de seguir echando más leña al fuego, y conviene tomar distancia de todo aquello que atice posturas que radicalizan cualquiera de los polos que definen el conflicto actual. Nos encontramos en un momento extremo de inflexión, en el cual, sólo nos salvará apostar por un escenario de mínimos consensos en torno a la preservación de la institucionalidad del Estado de derecho.
Ese mínimo consenso ha de partir del rechazo absoluto a todo lo que tenga que ver con un golpe de Estado, sea técnico o violento, puesto que en una situación de ingobernabilidad, la sociedad entera queda expuesta a la violencia y a expresiones de descomposición que sólo beneficiará a sectores que se nutren a la sombra de la inestabilidad y de la ausencia de institucionalidad.
Las posiciones de los dos polos siguen radicalizándose. Ni el Presidente parece dar un paso hacia un diálogo ni el otro sector está dispuesto a dar marcha atrás en su decisión de inhabilitar al titular del Ejecutivo. Para avanzar hacia un escenario de mínimos consensos, son necesarias la actuación y presencia de otras fuerzas que contribuyan a romper con esa lógica en la que uno a otro sector se satanizan y se buscan aplastar mutuamente.
Frente a esta peligrosa polarización, es muy importante trasladar y mantener toda información posible a toda la sociedad, pues sólo con una población informada se puede avanzar hacia una salida política no manipulada y sólo así se puede esperar una respuesta consciente y ciudadana de parte de los diversos sectores de la sociedad hondureña.
La alta y radicalizada polarización involucra de manera especial a quienes conducen los tres poderes del Estado, y por eso mismo sus propuestas y decisiones gozan actualmente de muy poca aceptación y credibilidad. Por ello, consideramos pertinente la necesidad de la intervención de sectores que, desde posiciones independientes y no apasionadas, puedan convocar a los sectores involucrados en la actual crisis política e institucional, con el fin de buscar, tan pronto como sea posible, una salida negociada a la crisis creada al interior de los poderes del Estado.
Sugerimos la necesidad de solicitar la conformación de una Comisión con actores de alto reconocimiento político, jurídico y ético internacionales y nacionales, como un factor que contribuya a abrir el diálogo hacia una salida negociada al conflicto actual. Una Comisión que podría estar constituida por representantes de la ONU, la OEA, quizás un miembro Nóbel de la Paz, un organismo internacional de derechos humanos y un rector de una prestigiosa universidad.
Racionalidad desde la inclusión de todos los sectores de la sociedad, es de lo que más está urgiendo la presente y convulsa coyuntura política. Reducir posiciones cerradas, y una mirada de país y de bien común, mucho más allá de posiciones de grupos o sectores en particular, es lo que más está necesitando la nación para revertir la ingobernabilidad e inestabilidad de las que ya estamos siendo víctimas, y para avanzar hacia la recuperación del Estado de Derecho, la democracia y la paz que tanto hacen falta para hacer frente a las verdaderas tareas del desarrollo del país.
Hoy estamos a tiempo, los políticos, los altos dirigentes de los poderes del Estado, los medios masivos de comunicación, las iglesias, los diversos sectores de la sociedad civil, tenemos que dar cada uno un paso adelante en esta construcción de una salida dialogada y negociada. Mañana, sin duda será demasiado tarde, y las presentes y las siguientes generaciones lo lamentaremos para siempre.
El Progreso, Yoro, 26 de junio del año 2009. Radio Progreso y Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación,obras del Apostolado de la Compañía de Jesús en Honduras.

miércoles, 1 de julio de 2009

¿QUÉ ESTA PASANDO EN HONDURAS? LA IGLESIA Y EL GOLPE

El título es demasiado ambicioso, pero quizá las siguientes declaraciones nos ayudan a crearno cada cual nuestra propia opinión, ya que en estos días he vuelto a comprobar que vivimos e mundos distintos según el canal de TV que veas o el periódico que leas.
¿Quién puede apoyar un golpe de estado, una acción violenta y armada? Entre nosotros, nadie.
Ahora: ¿debemos hacer algo cuando quien tiene el poder político -Zelaya, en este caso- decide por su cuenta cambiar la Constitución -o sea, las reglas de juego previas- para perpetuarse en ese poder? Por eso no es raro que esté apoyado por Chávez.

Según informa Religión Digital:

El secretario ejecutivo de Cáritas de Honduras, padre Germán Calíx, aseguró que la Iglesia Católica rechaza el golpe contra el gobierno constitucional de su país, pero al mismo tiempo reclama que Manuel Zelaya respete los requisitos constitucionales del plebiscito y del referéndum, necesarios para una reforma constitucional. Este es un asunto que ya había creado fricciones entre los obispos hondureños y el mandatario.
(...) Rechazó la acusación de complicidad golpista contra la Iglesia Católica en Honduras. "Ni lo uno, ni lo otro -señaló- porque diez días antes del golpe llamó al diálogo y apoyó que el pueblo sea consultado". El padre Calíx agregó que los obispos están dispuestos a integrar una comisión de diálogo, convocada por el gobierno de facto, pero consideró que la llegada de Zelaya, prevista para este jueves, podría ser "catastrófica" si antes no se llega a un acuerdo.
(...)
El religioso se refirió así a la posibilidad de una comisión de diálogo, como la llamó el presidente de facto Roberto Micheletti. Este pertenece al Partido Liberal, el mismo con el cual Manuel Zelaya llegó al poder. Pero hasta anoche esa instancia de diálogo a la que invitarían a las iglesias católica y evangélica, además de los sectores del empresariado, los obreros y campesinos, no había sido creada.
(...)
¿Qué opina la Iglesia del golpe?
-Ya antes del golpe, el 29 de este mes, emitió un comunicado en el que decía que no se podía hacer democracia en contra de la democracia. Y en este momento la Iglesia no ha hecho nada más que repetir eso. Y antes del golpe había sugerido, y más bien pedido, que todos los sectores de la sociedad pudieran sentarse en un gran diálogo y permitir encontrar salidas válidas y racionales para esta situación. Que no se hiciera un arreglo entre políticos sino que fuera un consenso entre diferentes sectores de la población y que era necesario tomar en cuenta que la crisis política venía arrastrándose porque el sistema democrático no había sido capaz de dar el salto hacia la justicia social de todo el país.
- ¿Le dijeron a Zelaya que se oponían a su proyecto de reelección?
- Sí, unos 10 días antes del golpe los obispos se reunieron con el presidente Zelaya para manifestarle que la Iglesia estaba de acuerdo con los deseos de participación de la gente y que no se debía limitar la participación de la población en la destinos públicos y en la fijación de políticas públicas. Pero que se debía hacer dentro del marco legal existente en el país, ya que existen figuras como el plebiscito y el reférendum con amplia experiencia en America del Sur. Y ahí se le pidió al presidente que depusiera cualquier afán continuista o reeleccionista en su persona, un mensaje que ya había recibido antes de la Iglesia y él había dado su palabra de entregar el poder en el mes de enero, lo cual podía ser cierto como palabra del presidente, sin embargo el movimiento que estaba generando en torno a una asamblea nacional ponía en dudas sus afirmaciones, porque la asamblea iba a tener el legítimo derecho de escogerlo a él como presidente y, en ese caso, él iba a tener la opción de perpetuarse en el poder o cambiar la constitución para volver a ser electo presidente.
(...)