jueves, 12 de agosto de 2010

TALLER ENREDAD@S: INFORMATICA Y PASTORAL



¿Te imaginas poner lo que tienes y lo que sabes en común, orando juntos, cantando, pensando, aprendiendo, descansando...? ¿Te imaginas que, además, profundizáramos en el mundo de la informática, las redes sociales, el montaje de audio y vídeo...? Y todo esto, ¡de forma colaborativa! Sólo hemos hecho una aportación para cubrir gastos de la casa que nos ha acogido. Lo demás es compartido. ¡Bienvenido al trueque vital donde todos nos enriquecemos!

Esto es lo que hemos vivido un pequeño "gran" grupo, tan variado como rico, en Madrid, del 10 al 12 de agosto. Disfrutad el vídeo. Nos vemos en la próxima edición. Ha merecido la pena.

lunes, 9 de agosto de 2010

AUNQUE NO TENGAS SED, ¡BEBE!

Por esta parte del mundo estamos en pleno verano, es decir, con altísimas temperaturas y riesgos importantes para la salud, sobre todo de niños, ancianos o personas más débiles por cualquier razón. Entre las recomendaciones que se nos hacen, me hizo pensar mucho ayer una: AUNQUE NO TENGAS SENSACION DE SED, TIENES QUE BEBER CON FRECUENCIA.
Parece ser que la sensación de sed es el mecanismo que tiene nuestro cuerpo para advertirnos de la necesidad de tomar agua, el componente fundamental de nuestro organismo (más de la mitad de nuestro peso es agua). El centro nervioso que regula la sensación de la sed, situado en el hipotálamo, responde peor al aumento de la temperatura exterior y a las variaciones metabólicas internas, de tal modo que bebemos menos agua de la que realmente necesitamos, corriendo el riesgo de una fuerte deshidratación.
Seguro que has oído muchas veces esa metáfora de la sed de Dios... Eso de que todo ser humano llevamos dentro el anhelo de Dios, la búsqueda de Alguien Infinito que "calme nuestra sed". el problema es cuando miramos a nuestro alrededor, a nuestros contemporáneos y comprobamos que muchísima gente no siente ninguna sed de Dios ni de Infinito ni de Trascendencia... Para algunos vivir perfectamente, sin necesitar nada más en la vida, es la prueba inequívoca de que Dis no existe y es simplemente producto de nuestra imaginación o respuetsa insana e infantil a nuestras necesidades.
Pero resulta, que incluso fisiológicamente, cuanto más necesitamos el agua, más desaparece nuestra sensación de sed... y así, hasta poder llegar a la enfermedad e incluso a la muerte. ¿No será que nos pasa lo mismo con Dios? ¿No será que cuanto menos "bebemos" de Él, menos sed sentimos aunque nuestro corazón y el sentido de nuestra vida sigan necesitándolo?
Quizá es una reflexión demasiado sesuda para el verano... Quizá no hay mejor momento para recordarnos que con sed o sin ella, necesitamos beber, beber, beber... del Agua de la Vida.
Que aproveche.

viernes, 6 de agosto de 2010

HIROSHIMA: TODAVÍA VIVIMOS DEMASIADO AMENAZADOS

Hiroshima recuerda aquel 6 de agosto de 1945, hace ahora 65 años, cuando la ciiudad se vió inmersa en un infierno por el ataque nuclear lanzado por Estados Unidos. Me sorprende la poca repercusión de este aniversario en los medios de comunicación; más aún este año, en que por primera vez han participado oficialmente Estados Unidos EEUU, Reino Unido y Francia, aliados en el momento que se produjo el bombardeo. También ha estado presente el Secretario de Naciones Unidas y diplomáticos de 70 países más.

Podría escribir esta entrada recordando que hoy seguimos amenazados por una guerra nuclear. Puede cambiar el nombre del país potencialmente agresor, que chantajea al resto del planeta, pero la actitud, la intención y el horizonte de fondo no ha cambiado tanto.
Sin embargo, prefiero quedarme con esa presencia conjunta de víctimas y verdugos, bombardeados y bombardeadores, por feo que resulte decirlo así. ¡Es un paso enorme! ¿Acaso hay otro modo de aprender de la Historia y de los propios errores si no es acercándote por dentro y por fuera a aquellos que hiciste sufrir en el pasado o te hicieron sufrir a ti? El comunicado oficial decía que ambos "comparten el objetivo común de avanzar en lograr un mundo sin armas nucleares".
Podemos cometer las mayores atrocidades; no sóolo los países y las potencias mundiales. Todos. Cualquier ser humano. Y a la vez, somos capaces de los actos más generosos, heroicos, hermosos y altruistas. Así es el ser humano. Así soy yo. Así eres tú.
Mientras sigamos por aquí, seguiremos lamentando lo amenazados que vivimos por tantas formas de violencia. La peor amenaza es la cotidiana, la frecuente, la continua, la casi imperceptible; esa amenaza de hacer la vida desagradable al prójimo, de buscar cualquier resquicio para maldecir y no bendecir al otro. Podemos ser amenazados o amenazantes y seguramente, seremos las dos cosas.
Pero sería estupendo que a la luz de Hiroshima nos diéramos una tregua y pidiéramos también un mundo relacional y personal sin armas nucleares, ¿no te parece?

martes, 3 de agosto de 2010

15 DIAS EN AGOSTO CON LA MIRADA DE UN NIÑO

¿Todo un año sobreviviendo o agobiado perdido para llegar a los quince días de vacaciones? ¿Realmente tiene sentido vivir como vivimos? Con frecuencia la mirada de los niños nos hace caer en cuenta de lo ridículo de algunas actitudes "adultas". Merece la pena echarle un ojo

domingo, 1 de agosto de 2010

EL REGALO DE UNA PERSONA

¿Acaso no has tenido la suerte de encontrar un regalo en tu vida sin merecerlo ni buscarlo? ¿Acaso la vida -Dios- no te ha regalado alguna vez algo sumamente valioso que para muchos otros no significaba nada o incluso era algo -o alguien- sin valor alguno?

Creo que de vez en cuando la vida -Dios- nos hace grandes regalos: una situación inesperada, un desbloqueo de algo que hace tiempo andaba mal, una experiencia significativa, un reencuentro, una reconciliación contigo mismo, un descubrimiento... Los grandes regalos de la vida no los "compramos" nosotros. Todo nos viene dado. Pero no es menos cierto que a veces, por mucho que se nos esté regalando si no estamos atentos, si no acogemos el momento, si no tenemos los ojos abiertos y aprendemos a VER, nos lo perdemos.

El verano, el tiempo de descanso puede ser ocasión propicia para ello. En tres tiempos:

1.- Aprender a VER, a MIRAR, no dejarnos llevar por multitudes, comentarios, superficialidades, apariencias... ¡Cuántas piedras preciosas se me habrán regalado y yo las he confundido con un pedazo de tierra o un simple pedrusco del camino! Sólo había que fijarse bien, quitar algo del polvo y barro que el camino haya pegado... y ahí está.

2.- Aprender a DAR GRACIAS si ya hemos visto tanto como se nos regala inmerecida y gratuitamente. Dar gracias en lo concreto: por tal persona, con su nombre y apellidos... por tal momento... por tal experiencia... por tal descubrimiento...

3.- Aprender a CUIDARLO y DISFRUTARLO. Sí, ¡disfrutarlo! Disfrutar de los amigos, de la belleza, de lo bueno de la vida, sin necesidad de destruirlo, de agotarlo, de consumirlo, de devorarlo... Sin miedo. Disfrutarlo sin miedo para multiplicar esa belleza o ese bien contemplado.


Quizá este pequeño cuento de A. de Mello os lo sugiere mejor que yo. A mí me hizo pensar.


El Gobernador anunció que iba a ir al monasterio para visitar su jardín, cubierto de exóticas rosas. Cuando llegó, descubrió que no había más que una rosa. Al enterarse de que había sido el Maestro quien había hecho cortar todas las demás, quiso saber por qué había obrado de aquel modo. Y el Maestro le dijo: «Porque, si hubiera dejado todas las rosas, tú no habrías visto ni siquiera una». Y, tras una breve pausa, añadió: «Tú estás acostumbrado a las multitudes, mi querido amigo. Pero ¿puedes decirme cuándo has visto por última vez a una persona?»