martes, 9 de septiembre de 2008

Cristianos en la India: ¡haz algo!

La siguiente carta que os copio, está puesta también en nuestra web www.acompasando.org y veo que algunos otros blogs se van haciendo eco. En uno de ellos, facilitan lel CORREO ELECTRÓNICO DE LA EMBAJADA INDIA para que, por favor, copies esta carta con tus quejas y se la mandes masivamente: amjipadar@embassyindia.jazztel.es
gracias.
6 de septiembre. A todos los que estéis interesados, os escribo esto porque seguro que tenéis contactos con Ong's. Es sobre la situación tan penosa que hay aquí contra una minoría religiosa: los cristianos.Los fundamentalistas hindúes (no todos los hindúes), como ocurrió antes en Gujerat contra los musulmanes, la han tomado con los cristianos. Las injusticias continúan y lo peor es que no hay noticias en la tele, ni una imagen. Dicen que la Corte Suprema ha dicho que paren los ataques pero no hacen caso. En la mayoría de los casos, la policía mira impasible o participa. Por ejemplo, violaron y mataron a una monja y la policía lo estaba mirando. A un cura y una monja los apalearon el otro día hasta que llegaron a la comisaría de policía; allí, lejos de protegerles, continuaron pegándoles hasta que llegó un policía de mayor mando y los detuvo. También quemaron a una chica viva: tenía 20 años y era una de las chicas que trabajaban en un orfanato. Sacaron a todos los niños y a ella y a un sacerdote los quemaron vivos. El sacerdote ha sobrevivido, pero la chica no. Han quemado mas de 4000 hogares y siguen.Íbamos a una manifestación el viernes pasado (5 de sept) pero no nos dejaron porque era el día de una fiesta hindú (Ganesa). La víspera, el jueves, dieron permiso al Obispo y al día siguiente por la mañana se lo negaron. Sólo pudimos reunirnos en la catedral; éramos muchos y también vinieron muchas comunidades de musulmanes que ya han empezado el ayuno del Ramadán. Pero a pesar de eso vinieron, hablaron y nos dieron su apoyo. También estaban hindúes que no están de acuerdo con los ataques y nos mostraron su apoyo, denunciando a los fundamentalistas de su propia religión. Estas cosas son el lado positivo de tanto dolor e injusticia.Hay un blog en inglés que sería bueno darlo a conocer por si alguna organización importante pudiera interceder. Se llama http://orissaburning.blogspot.com/ (Para los que no podáis leer inglés, podéis ver la misma traducida por Google)Ahora parece que los militares están por allí y se controlan un poco, pero dicen que en cuanto se vayan, van a empezar otra vez. Quieren echar a todos los cristianos de allí o que se conviertan al hinduismo. Parece que van a venir ya para Karnataka, y han empezado ataques en otro lugar que se llama Mangalore. Vienen aquí y a Orissa porque el gobierno local es de los hinduistas y les protegen.En fin, os pido sobre todo oración y extender la noticia. Sólo desde la comunidad internacional pueden parar algo o hacer intervenir al gobierno. Muchísima gente ha quedado sin casa y están en campamentos de refugiados... ¿hasta cuando? no se sabe. También hay mucha gente sufriendo en Bihar por las inundaciones pero allí al menos están recibiendo ayuda humanitaria tanto del gobierno central como internacional. Pero en Orissa nada.A menos que sigamos siendo "noticia" y los medios de comunicación tomen parte y lo sigan anunciando pues si no, esto no va a parar. Gracias a todos los que escuchen y lean este mensaje; vuestro apoyo llega, vuestra oración e intercesión nos fortalece y nos consuela. Nada de lo que hagáis es en vano.
Mª Carmen Martínez, misionera claretiana en India

Tu cuerpo es tuyo... ¿sí?

Es parte de la polémica de los últimos días:
- da igual si eres muy mayor y ya no te gusta cómo "vive" tu cuerpo... eutanasia.
- da igual si eres tan joven que no has nacido... aborto bajo cualquier supuesto y circunstancia
- da igual si sea cual sea tu edad, no encuentras ningún motivo para seguir viviendo.... suicidio.

¿Cada uno puede hacer con su cuerpo lo que quiera? ¿no hay ningún límite? ¿no hay manera de proteger o ayudar socialmente (la comunidad humana, ¡¡¡el Estado del Bienestar!!!) a las personas cuando se encuentran tan mal que buscan la muerte?

¿Qué valor es más sagrado, la libertad, la verdad, la vida, el amor?
Y si el primero de ellos es la libertad, aunque tus capacidades mentales no estén equilibradas para ver con objetividad las cosas; si la libertad es más fuerte que la vida y puedo dejar que otros sufran antes de limitar su libertad; si los seres humanos perdemos cualquier tipo de "obligación" moral o ética con quienes rodean y no hay nada ni nadie que pueda pedirnos que protejamos (=amemos) a los demás aún cuando este amor sea rechazado y visto como una interferencia en su sagrada libertad....
Si todo esto es así, estamos en la Ley de la selva. Seremos más libres (entendiendo esto por libertad) pero también más infelices e infinitamente más vulnerables e inseguros. Ni las leyes ni la moral social nos protegerán cuando cualquiera de nosotros estemos en circunstancias de especial debilidad: un accidente que nos invalida, una parálisis cerebral, una tristeza que nos hunde... Y entonces: ¡atención!. A partir de ese momento, todos entendemos que tu vida no tenga sentido. La sociedad entera con sus dirigentes a la cabeza, te apoyamos y acompañamos para que mueras. ¿Por qué no? Tu cuerpo es tuyo.
Lástima que estemos olvidando, que la persona es muchísimo más que cuerpo y con el cuerpo matamos recuedos, ideas, sentimientos, afectos, sueños, relaciones, olores, tacto, futuro.... Todo. Porque, al parecer, los límites que marcan qué es vida humana digna y qué no lo es, están cambiando. Algunos quieren cambiarlos.

domingo, 7 de septiembre de 2008

La valentía de no mirar para otro lado

Comentario al evangelio del Domingo 7 de Septiembre (Mateo 18,15-20)

Comenzamos Septiembre; vuelta al cole, al trabajo, final de vacaciones para muchos. Y el Evangelio de hoy pega duro. Sobre todo porque habla de un tema que a todos nos toca. ¿Cuándo ha sido la última vez que has hecho una faena gorda a alguien? ¿cuánto hace que has andado despistado, liado en cosas turbias o que simplemente has actuado sabiendo que por ahí no ibas bien? Cuando nos pasa esto, nos molesta muchísimo que alguien nos lo diga y nos lo haga ver, por mucho cariño con que nos lo digan. Pero después, cuando ha pasado el tiempo, ¡cuánto agradecemos que alguien se atreviera a hablar con nosotros, a decirnos lo que todos estaban viendo pero nadie decía!
Jesús lo dice claramente: todos metemos la pata muchas veces a lo largo de la vida. Es nuestro deber y nuestra responsabilidad hacérselo ver con cariño y con delicadeza. Primero a sola; luego con otras personas para que no sea sólo tu visión la que cuente. Y si tampoco hace caso así, es toda la comunidad, la Iglesia, la familia, el grupo al que pertenece quien tiene la obligación de de hablar con esa persona. Eso sí: por desgracia, llega un momento en que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Somos libres, tanto para equivocarnos como para aceptar la corrección de los demás y cambiar o seguir en lo mismo. Ser valientes y cambiar o dejarnos llevar y seguir de mal en peor…
Cualquiera de nosotros hemos estado en los dos lados: hemos sido el que está metiendo la pata y hemos sido el que ve que otro no va bien y tiene que decírselo. Siendo cristianos, tenemos algo fundamental a nuestro favor: si dos de vosotros se ponen de acuerdo para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
No lo olvidemos. Si has vuelto de las vacaciones y tienes en la espalda algún asunto por resolver, es el momento. Tómate esta semana y recuerda que no estás solo. ¡Jesús está en medio!

martes, 2 de septiembre de 2008

ZUGZWANG o la "crisis" de recomenzar una vez más

Bueno, sin ponernos dramáticos, he encontrado un artículo en La Vanguardia del 1 de septiembre, que me ha hecho pensar y os lo comparto. Lo firma Antoni Puigverd y aunque él habla de política y otros temas que no vienen a cuento aquí, quiero utilizar esta imagen de ajedrez que él comenta y el eco que en mí me ha dejado:
Existe un concepto en ajedrez, ZUGZWANG, que proviene de la unión de las palabras alemanas ZUG (movimiento) y ZWANG (obligación de). Se emplea para describir una posición de total impotencia: el jugador está obligado a mover pieza, pero cualquier movimiento empeora su situación.
Puedo recordar diversos momentos en mi vida en que la sensación de estar obligada a mover ficha sin ninguna esperanza ni garantía de mejorar mi situación, me ha bloqueado y me ha condenado al pesimismo y la amargura. El inicio de curso, o mejor dicho, el re-inicio del curso y el trabajo, a veces parece que tiene ese mismo efecto sobre algunas personas. Es un movimiento obligado. No hay elección. La impotencia puede colarse en nuestro interior cuando creemos o sabemos que hay situaciones complicadas, donde difícilmente, hagamos lo que hagamos, mejorarán las cosas.
Yo no sé jugar al ajedrez. Pero sí sé que la vida es muchísimo más que una partida. Eso sí: los movimientos que decidamos hacer son irrevocables. Tendrán consecuencias para nosotros y para muchísima gente que ni siquiera conocemos. No da igual mover una pieza u otra; no da igual asumir una actitud u otra. Se nos obliga a vivir; ese sí es movimiento obligado. Pero nadie dijo que necesariamente tenga que producirnos impotencia... Nadie dijo que cualquier tiempo pasado fue mejor y si alguien lo dijo se equivoca. En nuestras manos y en las de Dios está el resultado de nuestro juego.
Buen inicio de curso.